Cuando pensábamos que el vocabulario inclusivo había llegado a sus máximos históricos, nuevos términos no paran de aparecer para referirse a personas que parecían no sentirse identificadas con ninguno de ellos, como es el reciente cashsexual, hombres heterosexuales que tienen sexo con otros hombres por dinero.

El término ‘gay for pay’ llegó en los 90, cuando Joe Kort, autor del libro “Is my husband gay, straight or bi?, lo introdujo para referirse a escorts, estrellas del porno y cualquier otra persona que consigue dinero a través del sexo. Kort afirma que los hombres de identificación heterosexual no están conectados sexualmente entre ellos.

“Ellos han erotizado el dinero, y la sensación de valor que deriva de ser admirados y pagados por realizar actos sexuales con hombres”, explica Kort, quien continúa hablando sobre su investigación: “Tener dinero en efectivo en la mano o su cuenta de PayPal o Google Wallet, así como el exhibicionismo y los elogios que reciben, los transforma”. Según él, cada vez se encuentran más hombres heterosexuales en el mundo del porno gay. A menudo, son capaces de exigir un salario más alto para realizar las escenas. Ellos se basan en que es muy costoso trabajar y tener sexo con alguien que realmente no te excita. Tras grabar estas escenas, estos chicos heterosexuales vuelven a su casa con su chica o su esposa y se sumergen de nuevo en su burbuja de heterosexualidad.

En los últimos meses han proliferado nuevas formas de etiquetar las tendencias sexuales que van mucho más allá de los términos más conocidos como gay, lesbiana, bisexual, transexual o intersexual. Unas etiquetas que despiertan opiniones enfentadas y que encienden las redes con acaloradas discusiones entre los que están a favor o en contra de ellas…