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Category Archives: Curiosidades

San Francisco: capital gay del mundo

Parece que todo empezó a fraguarse en la Segunda Guerra Mundial, cuando las autoridades militares enviaban a los soldados sospechosos de homosexualidad a la ciudad para que fueran juzgados por el tribunal que decidiría su futuro en el ejército. Entre 1941 y 1945, alrededor de 10.000 presuntos gays y lesbianas llegaron a San Francisco, y muchos se quedaron a vivir.

Sin embargo, no fue hasta los años 70 cuando la metrópolis californiana se erigió como un referente mundial en la reivindicación de los derechos de los homosexuales. En aquella década fue elegido como concejal el activista Harvey Milk, encarnado en la película de 2008 por Sean Penn, que fue asesinado por el político Dan White el 27 de noviembre de 1978.

Hoy, la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) de San Francisco se concentra en el distrito de Castro. El centro neurálgico de este barrio es la confluencia de la calle Castro con la 18th Street, lugar conocido como “las cuatro esquinas más gays de la Tierra”.

 

Hablamos de Rock Hudson

Hablamos del actor que cambió el estigma social sobre el VIH. Aquí van 20 curiosidades que seguramente no sabías…

1. Su verdadero nombre era Roy Harold Scherer, Jr. La leyenda dice que su agente lo bautizó como Rock Hudson, pero en realidad se desconoce el origen de su nombre artístico.

2. Según su biografía, Rock Hudson descubrió su homosexualidad a los 9 años y tuvo plena conciencia de ella cuando ingresó en la Marina.

3. Votaba al partido republicano y mantenía una estrecha relación con Ronald y Nancy Reagan, quienes solían invitarle a sus recepciones en la Casa Blanca. Curiosamente, fue tras una de esas recepciones, en 1984, después de recibir una foto en la que posaba con el presidente y su esposa, cuando el actor decidió acudir al médico. Al observar la foto, había detectado una extraña mancha en su cuello. Resultó ser un sarcoma de Kaposi, una de las primeras manifestaciones del sida.

4. Cuando recibió el diagnóstico de sida, envió una nota anónima a tres personas con las que había mantenido relaciones sexuales unos meses antes. Les aconsejaba que se hicieran las pruebas necesarias.

5. Fue la primera gran celebridad en reconocer que padecía sida. Una crisis en el verano de 1985 en París, adonde había viajado para tratarse en secreto con el suero experimental HPA-23, le mantuvo ingresado en el Hospital Americano durante 10 días. El revuelo fue tal que se vio obligado a declarar públicamente la enfermedad el 25 de julio.

6. Madonna le envió un telegrama de apoyo mientras estaba ingresado en París: “A Rock Hudson, que me hizo latir el corazón en la niñez. Con todo mi cariño, Madonna”.

7. Para regresar a Los Ángeles desde París tuvo que alquilar un avión por 250.000 dólares. Ninguna compañía quería embarcar a un enfermo de sida.

8. No llegó a salir públicamente del armario. Los medios de comunicación lo dieron por hecho cuando hizo pública su condición de seropositivo.

9. Su última aparición pública fue en el programa de televisión Doris Day’s Best Friends, junto a su amiga Doris Day.

10. Consideraba que sus mejores películas eran Gigante, Confidencias a medianoche, Pijama para dos y Plan diabólico.

 

Rock Hudson

Personajes gays en la historia: Heliogábalo

Uno de los emperadores que ha pasado a la historia como el primer travesti que gobernó el Imperio Romano fue Heliogábalo. Nacido en Emesa, Siria, en el 203 después de Cristo y asesinado en Roma, 11 de marzo de 222. Fue un emperador romano de la dinastía Severa que reinó desde 218 hasta 222 d.c. En su juventud sirvió como sacerdote del dios El-Gabal en su ciudad natal y eso le acarreó tener muchos enemigos.

Durante su mandato, Heliogábalo ignoró las tradiciones religiosas y los tabúes sexuales de Roma. Reemplazó al dios Júpiter, cabeza del panteón romano, por un nuevo dios de carácter menor, Deus Sol Invictus, y obligó a miembros destacados del gobierno de Roma a participar en los ritos religiosos en honor de esta deidad, que él dirigía personalmente. Se casó hasta cinco veces con mujeres y se dice que otorgó favores a personas que se creía pudieran ser sus amantes homosexuales, hasta el punto de que se lo acusó de haberse prostituido él mismo en el palacio imperial. Su comportamiento provocó el rechazo de la Guardia Pretoriana y del Senado romano. En medio de una creciente oposición, Heliogábalo, de solo 18 años de edad, fue asesinado y reemplazado por su primo, Alejandro Severo.

Dicen que Heliogábalo fue un homosexual pasivo cuyo mayor placer era ser penetrado por hombres bien dotados. Su obsesión por hallar a esos hombres era tan grande que hizo poner un baño público en el mismo palacio imperial, para poder ver con sus propios ojos los atributos de los romanos que iban a bañarse sin tener que salir de su casa (lo cual significó que, para muchos jóvenes ambiciosos, mostrarse desnudos frente al emperador era una forma más eficaz de conseguir honores que adularlo).

También mandó agentes imperiales a los baños públicos -y a los eventos deportivos en Grecia, pues allí los atletas competían totalmente desnudos- de las grandes ciudades para que le consiguieran amantes cuyos penes tuvieran el tamaño adecuado para satisfacerlo. Cuando los encontraban, los mandaban a la capital (y todo esto se hacía con dinero público).

Los historiadores dicen que llevaba su “depravación” a aparecer en público vestido de mujer. En verdad se consideraba y hablaba de sí mismo como una, y le pedía a sus interlocutores que lo llamaran “señora”. Y pese a que estuvo casado cinco veces y que se acostó con muchas mujeres, incluso prostitutas, dijo que lo hacía para aprender de ellas las técnicas para complacer a un hombre en la cama.

De hecho, Heliogábalo llegó a convocar a los médicos más talentosos y reputados del Imperio para pedirles que le practicaran una operación de cambio de sexo, y les llegó a prometer que entregaría a quien lo consiguiera el gobierno vitalicio de varias provincias. Los médicos utilizaron como cobayos a un grupo de condenados a muerte, pero los resultados no fueron buenos; los más afortunados quedaron con sus genitales mutilados y los más desafortunados murieron. Los médicos lo convencieron de que lo más parecido a una operación de cambio de sexo que podía hacerse era una circuncisión.

Entre sus muchos amantes hubo uno que logró llegar a su corazón. Se llamaba Hierocles, un esclavo rubio de Caria que era su auriga, a quien incluso se refería como su marido y lo convirtió en su favorito. La posición de Hierocles sólo se vio amenazada cuando Heliogábalo recibió a uno de esos amantes provincianos enviados a Roma por sus oficiales, un tal Zotico, cuyos atributos eran tan grandes que el emperador dio muestras de querer tenerlo como su amante principal. La Historia Augusta sostiene que se casó con este atleta de Esmirna, en una ceremonia pública celebrada en Roma. Temiendo que su influencia sobre Heliogábalo terminara, Hierocles le puso a Zotico una droga en la comida que lo volvió impotente, tras lo cual el muchacho fue expulsado de la corte y el ex auriga recuperó su poder. Heliogábalo llegó a querer nombrar a Hierocles emperador, siendo él mismo su “emperatriz”.

Dión Casio dice que Heliogábalo se pintaba los ojos, se depilaba y lucía pelucas antes de prostituirse en tabernas y prostíbulos e incluso en el palacio imperial.

En medio de una creciente oposición, Heliogábalo, de solo 18 años de edad, fue asesinado junto a su madre, Julia Saoemias, y reemplazado por su primo, Alejandro Severo el 11 de marzo de 222, en un complot tramado por su abuela, Julia Mesa, y por miembros de la Guardia Pretoriana. Sus cuerpos fueron arrastrados por las calles de la ciudad y finalmente arrojados al Tíber.

Por estos motivos, Heliogábalo ha sido a menudo caracterizado por escritores modernos como el primer transgénero. Heliogábalo es uno de los emperadores romanos más vilipendiados por los historiadores antiguos. Por ejemplo, Edward Gibbon escribió que Heliogábalo ‘se abandonó a los placeres más groseros y a una furia sin control’. B.G. Niebuhr consideró que el nombre de Heliogábalo quedaba grabado en la historia por encima de otros debido a su ‘indescriptiblemente desagradable vida’. Su homosexualidad fue considerada por Gibbon y por otros autores, como Pierre-Jean-Baptiste Chaussard, una señal inequívoca de la decadencia de la civilización romana.

Después de su deposición, muchas personas relacionadas con Heliogábalo fueron asesinadas, entre ellas Hierocles. Sus edictos religiosos fueron revocados y El-Gabal devuelto a Emesa. Se prohibió que las mujeres volvieran a acudir a las reuniones del Senado y se decretó sobre su persona la damnatio memoriae, que implicaba que su nombre fuese borrado de todos los documentos públicos.

 

Heliogabalo

15 curiosidades sobre el pene

1. Hay dos tipos de pene, los de sangre y los de carne. Los primeros son más comunes, 79 % frente al 21 % de los hombres con penes de tipo “exhibicionista” o de carne. Estos últimos apenas crecen durante la erección.

2. Existen alrededor de 42 tipos de bacterias en el pene, algunas menos si este está circuncidado.

3. Una cucharada de té de semen contiene 7 calorías.

4. Uno de cada 400 hombres es lo suficientemente flexible para poder practicarse a sí mismo sexo oral.

5. La longitud media de un pene erecto es de 13,12 centímetros.

6. La longitud media de un pene flácido es de 9,16 centímetros.

7. Un pene es completamente funcional si tiene una longitud entre 8 y 12 centímetros.

8. El pene más largo documentado mide un total de 34,3 cm en erección y 24 centímetros en reposo.

9. Fumar puede acortar tu pene casi un centímetro.

10. En una eyaculación, los hombres expulsan una cantidad de semen que oscila entre 1,5 y 6 mililitros con unos 100 millones de espermatozoides.

11. El prepucio es de las pocas zonas de la piel del cuerpo humano que no suda.

12. El pene no lo controla el cerebro sino el sistema nervioso, de ahí las involuntarias erecciones matutinas.

13. Islandia cuenta con el Museo falológico ubicado en Húsavík, al norte del país. Posee la más extensa colección de penes de diferentes especies, tanto en formol como disecados.

14. El pene se puede fracturar con la masturbación.

15. El pene circuncidado puede reconstruirse.

 

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Historia de la palabra “gay”

La prensa lo muestra sin cursiva y con el plural españolizado: gais. Pero en la radio oímos con más frecuencia la pronunciación guei y gueis, en vez de la correspondiente naturalización fonética gai y gais. Por tanto, este vocablo está librando una lucha interior entre su grafía y su sonido. La Academia decidió que la escritura “gay” marcara la pronunciación en español, pero quién sabe si la costumbre de los hablantes obligará a seguir algún día el trayecto contrario.

El término “gay” tiene su origen lejano en el latín gaudium (gozo), de donde pasó como “gai” al occitano. En español, la voz “gai” derivó en “gayo”, con el significado de “alegre” y “vistoso”. Corominas y Pascual datan esa aparición hacia 1400. Por su parte, Covarrubias (1611) hace equivaler “gayo” con “alegre” y “apacible”; y tiempo después el diccionario castellano de Esteban Terreros y Pando (1787) le añadirá por vez primera al femenino “gaya” la acepción de “mujer pública”. Este sentido lo incorporó también la Academia (en 1852), pero se desvanecería a principios del siglo XX (lo borró del Diccionario en 1939).

Mientras tanto, en las Galias ya se venía usando “gai” como equivalente de “alegre, amigo de los placeres”. Siglos más tarde nombraría asimismo en francés (tal vez por esa desnortada idea de la “vida alegre”) a las prostitutas. Según Gregorio Doval, en los antiguos teatros británicos el galicismo “gay” (alegre) designaba al personaje femenino promiscuo y picante. Y como todos los papeles eran representados por hombres (incluidos los de mujer), se asociaron luego las dos ideas y se fijó su connotación de homosexual.

Por tanto, los términos “gayo” y “gaya” funcionaron en nuestro idioma como espejo de las evoluciones que en inglés y francés afectaron a “gay” y “gai”, excepto en lo que se refiere a la homosexualidad.

El poco uso de esa alternativa en castellano dificultó que se le añadiese la nueva acepción de su palabra hermana; y el español periodístico adoptó “gay” desde el inglés, para dejar en segundo plano “homosexual”.

Su consagración en el Diccionario usual se produjo en 2001, con esta definición: “Gay. Del inglés gay; propiamente ‘alegre’, y este del francés gai, ‘alegre’. Dicho de una persona, especialmente de un hombre: homosexual. ‘Sus mejores amigos son gais”. Sin embargo, el largo recorrido de esta palabra no ha concluido. Quince años después de esa bendición académica, la escribimos en redonda pero todavía la decimos en cursiva.

 

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