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Category Archives: Sexo

El pene con o sin prepucio

El pene, el órgano reproductor externo masculino, está formado por dos partes: el cuerpo del pene y el glande. El glande es la punta del pene, mientras que el cuerpo del pene es la parte principal del mismo. Todos los niños nacen con un prepucio, o una cubierta sobre la punta del pene. Algunos niños se circuncidan, lo que significa que se extrae esta cobertura de piel. Otros niños no están circuncidados y tienen la piel que cubre la punta del pene. La decisión de circuncidar a un bebé puede depender de muchos factores, incluida la preferencia de los padres, la religión y el lugar donde nace el niño.

En un niño no circuncidado, el prepucio comenzará a separarse del glande, o la punta del pene. Esto sucede de forma natural mientras el varón es un niño. Eso se llama retracción del prepucio. La retracción del prepucio puede suceder de inmediato después del nacimiento o puede llevar varios años. La mayor parte de los prepucios se pueden retraer por completo para cuando el varón tiene 18 años. La retracción del prepucio, o la separación del prepucio de la punta del pene, no se debe forzar. Si se fuerza la retracción del prepucio, se puede producir sangrado y molestias.

Cuando es adolescente, el varón sin circuncidar debe retraer, o mover hacia atrás, el prepucio y limpiar la parte debajo del prepucio a diario. Debe ser parte de su rutina de higiene diaria. La Academia Estadounidense de Pediatría sostiene que el prepucio debe limpiarse de acuerdo con los siguientes pasos:

  • Con delicadeza, no por la fuerza, separa el prepucio de la punta del pene.
  • Enjuaga la punta del pene y la parte interior del prepucio con agua y jabón.
  • Vuelve a colocar le prepucio sobre la punta del pene.

Posturas sexuales a evitar

Estas son las posturas más peligrosas con las que corres el riesgo de que tu pene necesite una cirugía tras una fractura extremadamente dolora:

El pasivo arriba

En la postura en la que el penetrado toma el control y el activo se deja cabalgar, conocida por algunos como “el vaquero”, existe riesgo de fractura de pene. Usad lubricante.

El pasivo arriba de espaldas

“El vaquero inverso” tiene más riesgo para la entereza de tu pene por el ángulo de penetración.

A cuatro patas

Una postura muy popular, pero el ángulo también entraña peligro. Y si las dimensiones y la lubricación no son las adecuadas también ha riesgo de desgarro anal.

Posturas con movimientos contrarios

Si realizáis movimientos contrarios a la curvatura del pene del activo, ya sabéis que os la estáis jugando. Si el pasivo se mueve mucho tiene que ser consciente de hacia dónde tira el pene que tiene dentro para no hacer movimientos bruscos en sentido contrario.

Masturbándote

Sí, incluso tú solo tocándote en casa podrías romperte el pene si no tienes precaución. De hecho, la masturbación es la principal causa de fractura de pene. Hazte pajas, pero con cariño.

 

 

Evitar la eyaculación precoz

La eyaculación precoz es un problema que sufren muchísimos hombres. Se estima que un 30 % la han sufrido. La eyaculación precoz es lo que sufre un hombre cuando no puede evitar eyacular poco tiempo después de empezar la actividad sexual, generalmente tras excitarse un poco. Ahí van unos consejos para evitarla:

1 – A veces la eyaculación precoz puede deberse a problemas médicos. Tu novio puede correrse demasiado rápido por algún medicamento que está tomando para problemas como la depresión o la ansiedad. Ciertos fármacos aumentan la sensibilidad, como los relaciones con desajustes hormonales, problemas de tiroides, inflamación de la próstata y problemas en la uretra y zona genital, entre otros.

2 – La eyaculación precoz puede contribuir a que se agobie a la hora de tener sexo contigo y le cause ansiedad, pudiendo llegar a retorcerse la dinámica sexual entre vosotros y alcanzar un punto en el que crea que correrse tan pronto no importa, es su forma de decirte lo mucho que le pones. Explora su cuerpo y ayúdale a que él también lo haga. Prestad más atención a los preliminares para que todo vaya más despacio y se centre en otras partes de su cuerpo que no son su pene.

3 – La ansiedad suele ser la causante de la eyaculación precoz, así que es importante que le ayudes a relajarse y a controlar la respiración, lo cual contribuirá a reducir la estimulación que le lleva a eyacular a la mínima. Asegúrate de que reduce la tensión y de que su corazón deja de latir a mil por hora. Pídele que pare un momento para mantener el control de la situación.

4 – Un método clásico y que muchos gays practican por lo excitante que es: detenerte cuando estás a punto de correrte y luego seguir. No solo puedes hacerlo tú solo cuando te masturbas en solitario, podéis hacerlo en pareja. Ayúdale a descubrir cómo parar cuando está a punto de llegar el orgasmo. Después seguid y cuando llegue el orgasmo definitivo será mucho más placentero para los dos, y además extenderéis la duración de la relación sexual.

5 –Hablar con tu pareja es fundamental a la hora de afrontar cualquier problema, y la eyaculación precoz es uno más. Sed honestos y dejad a un lado la vergüenza y los prejuicios. Hazle saber lo mucho que te gusta y te excita, pero comparte tu preocupación por el asunto y tus propios problemas con la ansiedad o el sexo gay.

 

 

El rol del activo en el sexo

Ser activo es un gran poder y conlleva una gran responsabilidad, así que tienes que usar todas su habilidades para que vaya bien y el pasivo quede tan satisfecho o más que tú. Estos son algunos consejos sobre sexo para activos sin experiencia.

Preliminares

Tómate un tiempo antes de meterla. Dedícale un rato a ciertas zonas; labios, cuello, pezones, ingles… Otra cosa que no estaría de más es hacerle una felación, un beso negro o jugar un poco con su zona perianal. Acerca tu polla eracta y pasásela por ahí para volverle loco de ganas de tenerla dentro. También puedes introducirle uno o varios dedos para estimular su punto P y su próstata antes de la penetración.

Ritmo

El ritmo es muy importante. Tienes que saber cómo marcar el ritmo, entre las penetraciones lentas y las embestidas salvajes. Un buen empotrador sabe cómo hacerlo, cómo cambiar de una penetración lenta a una rápida. Lo normal es empezar despacito para no hacerle daño y que se vaya adaptando a tu miembro, para después ir incrementando la velocidad. Cuando la temperatura suba aumenta el ritmo, pero vuelve a bajarlo y vuelve a subirlo.

Profundidad

La profundidad es muy importante. Si no le penetras hasta cierto punto puede que no le guste, pero si solo se la metes toda de golpe y ya está ocurre algo similar. Prueba distintos movimientos, a meter y sacar, y descubre qué es lo que mejor os funciona. Quizás sean movimientos pequeños pero constantes, quizás sea meterla y sacarla por completo, quizás sea meter solo la punta y jugar un poco en la entrada. Cuando sientas que estás a punto de correrte intenta penetraciones más profundas para que ambos sintáis mayor placer.

Comunicación

La comunicación es fundamental. Usa palabras románticas, dile lo mucho que le quieres o lo mucho que le deseas, susúrrale cosas al oído, cuéntale lo feliz que te hace, etc..

Alabanzas 

Déjale saber al pasivo lo mucho que te gusta su culo, su pene, su cuerpo, su cara cuando se la metes, etc. Ten en cuenta que está en una situación vulnerable y deberías hacerle sentir lo más cómodo posible, deberías hacer que su confianza en ti sea plena y que no se produzca ninguna situación incómoda.

 

Sodomía hetero y gay

A la hora de penetrar el hombre solo tiene dos orificios, por lo que en el sexo gay esas variantes son el sexo oral o el sexo anal, mientras que en el sexo heterosexual la mujer cuenta con un tercer agujero para el sexo vaginal. También podríamos decir que en el sexo heterosexual siempre está claro quién penetra a quién, a menos que el hombre sea un fan del pegging y le guste que la mujer se arme con un arnés y un pene enorme para ser él el penetrado. Cada vez se extiende más esta práctica entre los hombres heterosexuales dispuestos a explorar a fondo su sexualidad y a estimular su punto G. Los hombres heteros y los gays tan activos que no se estimulan analmente ni con el pelo de una gamba no saben lo que se están perdiendo. En el sexo gay siempre hay que tener en cuenta las preferencias de cada miembro de la relación, aunque ya hemos visto que el sexo gay no es solo sexo anal y dos activos o dos pasivos pueden pasar un muy buen rato si saben cómo hacerlo. Reducir el sexo gay a la sodomía gay es, valga la redundancia, reduccionista.

En la sodomía hay que tener en cuenta que el ano no cuenta con lubricación natural, a diferencia de la vagina, por lo que es indispensable usar algún tipo de lubricante para facilitar la penetración y no producir daños en nuestras partes más íntimas. También es imprescindible para cualquier pareja que realice esta práctica la higiene, por razones evidentes, ya que todos sabemos cuál es el uso principal del ano en nuestros cuerpos.

El sexo anal o sodomía es la tercera práctica sexual más extendida del mundo. El origen de la sodomía gay se remonta más allá a las relaciones homosexuales, ya que existen figuras precolombinas del Perú que representan a parejas heterosexuales teniendo sexo anal. También cabe recordar que en la época grecorromana el sexo gay era muy común y no estaba mal visto, y los soldados se sodomizaban entre ellos y los esclavos eran penetrados por los miembros de las clases más altas. Haz el amor y también la guerra.

Se solía creer que la sodomía gay era la única existente, ¿pero no disfrutan las mujeres de la penetración anal? Varios estudios han demostrado que una de cada dos parejas heterosexuales han probado el sexo anal, pero solo una de cada diez lo practica de manera regular y lo disfruta. Queda claro que las parejas heterosexuales tienen curiosidad por probar la sodomía, aunque en general a la hora de la verdad opten por prácticas sexuales más convencionales. También contribuyen a esta popularidad limitada del sexo anal entre los heteros las mentiras extendida sobre la sodomía, como que el sexo anal duele (solo si no te relajas para disfrutarlo o eres muy impaciente o bruto), que es más difícil llegar al orgasmo en las mujeres con él, que el sexo anal es sucio y, sobre todo, que el sexo anal es inmoral.