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Category Archives: Sexo

Mitos sobre el sexo gay

El sexo gay siempre es sexo anal

Si tu contacto con la homosexualidad es el porno o los chistes de mariquitas, pensarás que el único objetivo de que dos hombres tengan sexo es que uno penetre analmente al otro. La mayoría de los hombres piensan que cualquier tipo de sexo no anal es solo parte de los preliminares que preceden al sexo anal. ¿Pero sabías que puedes tener sexo gay sin tener que meterla o que te la metan? Abre tu mente, no te guíes siempre por todo lo que ves en las escenas de porno gay y descubre un mundo de posibilidades distintas.

El sexo anal es fácil y espontáneo

Las escenas de sexo en las películas casi siempre nos muestran que penetrar a un hombre o a una mujer es tan fácil como quitarse la ropa y ¡dentro! Si has tenido sexo sabrás que no todo es tan mágico y veloz. Para tener sexo anal el pasivo necesita haberse hecho una limpieza en su anterior, y el activo necesita aplicar un poco de lubricante. Ni el amor ni el sexo es como te lo muestran en la gran pantalla.

Un gay siempre tiene ganas y está listo para tener sexo

Alerta: no todos los hombres, heteros, bisexuales o gays, tienen ganas de hacerlo siempre y a todas horas. Que Grindr llegara antes que Tinder no significa que todo gay siempre esté cachondo y con ganas de comerse un buen rabo a cualquier hora del día cualquier día de la semana. ¿Y sabías que hay gays que prefieren conocer a otros gays e incluso saber su nombre, de dónde son y a qué se dedican antes de acostarse con ellos? Cosas de la vida, resulta que no todos los gays están obsesionados con tener sexo gay a todas horas y a cualquier precio.

Los gays siempre tienen relaciones abiertas

Muchos heteros creen, o bien que los gays somos muy viciosos (¿cuántas veces has tenido que escuchar esta frase en toda tu vida?) y nos encanta el libertinaje, o bien que el amor libre es la norma general y tenemos siempre relaciones abiertas. Y también piensan que los gays tenemos orgías gays multitudinarias como quien se toma un café. Nada más lejos de la realidad. Puede que las relaciones abiertas y el poliamor sean más comunes entre el colectivo gay que entre los heterosexuales, pero entre los gays también existen parejas al estilo tradicional, con compromisos, celos, familias y esas cosas. Si das por hecho que a tu novio le parecerá bien que te acuestes con cualquier otra persona es que no tienes los pies en la tierra.

Todos los gays usan juguetes sexuales

El mundo de los juguetes sexuales gays es muy amplio y existen multitud de dispositivos diseñados para complacernos. ¿Pero significa eso que todo gay esté obsesionado con los juguetes sexuales y coleccione dildos en su habitación? Para nada. Y hay que recordar que todo gay tiene entre las piernas un juguete muy divertido, único y natural que no necesita pilas.

 

Consejos por si tu novio te pide hacer un trío gay

No te extrañes

Hacer un trío gay no es algo tan raro ni tienes que pensar que los gays somos todos unos promiscuos ni nada por el estilo. Recientes estudios indican que casi la mitad de los hombres gays han tenido alguna vez o tienen una relación abierta. ¿Y te crees que los heteros no lo hacen? Lo que pasa es que los gays somos más sinceros sobre esta situación. Preocuparse por dejar entrar a otros hombres en tu pareja es normal, pero que sepas que hacerlo no es nada del otro mundo porque mucha gente lo hace.

No te precipites

La reacción más común a que tu novio empiece a sugerir hacer un trío gay es que te cabrees y mucho. Tiene sentido porque probablemente pensarás que no eres suficiente para él, pero has de saber que no se trata siempre de ser suficiente o no. A veces un hombre gay en una pareja estable quiere hacer un trío con su novio porque le pone ser voyeur y ver cómo disfrutas con otro, o quiere que los dos disfrutéis de nuevas sensaciones juntos, sin cambiar para nada los sentimientos que tenéis entre los dos. No es siempre que tu novio quiera irse por ahí a tener sexo gay con otros sin ti. No es lo mismo.

No significa que no te quiera

Puedes pensar que si quiere un trío es que ya no te quiere y lo que le apetece es estar con otros. Piénsalo por un momento: ¿de verdad es eso cierto? ¿Has sentido alguna vez atracción por otro hombre estando en pareja? ¿Has pensado en cómo sería ver a tu novio disfrutando con otro? ¿Significa esto que no os queréis? El amor es otra cosa, no lo olvides, y no siempre va ligado al sexo.

Revitaliza el sexo gay

Las parejas que llevan cierto tiempo juntas suelen llegar a un punto en el que el sexo gay es muy poco frecuente o casi inexistente. Si tu novio te propone un trío quizás es para revitalizar vuestra relación y encender de nuevo la chispa del sexo gay. ¿Es eso algo malo? Que te proponga un trío puede ser su forma de compartir que te echa de menos en la cama, así que no le juzgues por hablar de ello y sed honestos. Estáis ayudando a que vuestra relación crezca.

Tener un plan

Si habéis decidido seguir adelante con la idea del trío, tenéis que planearlo bien y establecer ciertas normas. Hablad de las ventajas e inconvenientes de hacerlo detenidamente, porque una vez hecho ya no se puede deshacer. Elegid una persona que os guste y con la que ambos os sintáis cómodos y seguros, decidid qué comportamientos son aceptables y cuáles no, y hablad de la experiencia después de finalizada de manera sincera. Hacer un trío gay no es el fin del mundo y puede ser un punto de inflexión muy positivo en vuestra relación.

 

Posiciones sexuales para disfrutar sin hacer ruido

Sólo porque tengas un compañero de habitación no significa que no puedas divertirte, aunque está claro que a todos nos gusta hacer mucho ruido a la hora de tener intimidad con otro chico. Sin embargo, no todo el mundo puede darse el lujo de llamar la atención, como aquellos de nosotros que tenemos compañeros de cuarto. Hoy tenemos recomendaciones de posiciones sexuales para hacer el “acto” con la pareja, mientras el compañero de habitación sigue su siesta.

Misionero:

El misionero puede ser una forma maravillosa de hacerlo sin hacer mucho ruido, siempre y cuando te asegures de reducir la velocidad. Intente hacerlo despacio en lugar de empujar con frenesí. De esta manera, evitas la “bofetada” distintiva que se escucha cuando estás con tu chico. Y a pesar de que a veces tiene mala reputación, el misionero también ofrece un beneficio adicional pues, según Jones “Cuando se agrega un movimiento corporal cerrado al coito, a menudo se obtiene más estimulación anal”.

La cucharita:

¿Eres fanático de la cuchara gay? Si la respuesta es sí, no estarías solo. Muchos chicos disfrutan de hacerlo abrazados. La cucharita a veces es conocida como la reina de las “posiciones de sexo de los domingos de pereza”, el cucharear es ideal para el sexo en el lado más tranquilo. Haz que tu hombre se acueste de su lado. Ponte ‘duro’ y luego acurrúcalo desde atrás. A continuación, puedes penetrarlo sin mucho empuje de una manera muy afectuosa y estimulante.

Párate y entra:

Una de las causas más comunes de sexo ruidoso es una cama chirriante. Si buscas mantenerte callado, piensa en hacerlo con tu chico por fuera de las sábanas. Haz que tu hombre coloque sus palmas contra la pared. Puedes penetrarlo por detrás o agacharte empezar con caricias en la zona baja. Si tu hombre no puede evitar gemir, ofrécele un par de calcetines limpios para meterlos en su boca.

Sentadillas de piso

El nombre de esta postura ya te da una idea de los sexy y exigente de esta opción. Para empezarla, el activo debe ponerse de cuclillas en el suelo mientras el pasivo se sienta sobre su miembro… Y luego comienza a rebotar. Si tu hombre está bien dotado, considera usar un lubricante anestésico anal para aliviar el dolor. Esto puede ayudar a reducir los gritos; algo que no quieres hacer con un compañero de cuarto.

El clásico 69

Estamos 99% seguros de que sabes de qué se trata esta posición porque ha existido desde siempre. El “69” es donde dos personas se alinean para que la boca de cada persona se encuentre cerca de los genitales del otro, y cada una de ellas realice simultáneamente el sexo oral en el otro. Cuando piensas en esto, es obvio ver por qué el nombre del juego es silencioso: las bocas de ambas personas están ocupadas.

 

Ser pasivo en las relaciones sexuales

5 cosas que debes saber sobre “estar abajo” en una relación íntima.

Ser el que recibe cambia muchas cosas en una dinámica de pareja o en una situación casual, muchas veces hay detalles que prefieres olvidar, evitar u omitir. ¡pero sabemos mucho mejor que tú lo que pasa cuando te toca estar abajo.

1- Te ha tocado aprender a lidiar con el dolor

Así como has aprendido a superar rupturas, distanciamientos, malos momentos a nivel emocional o físico; el sexo anal también lleva su dosis de dolor.

Con el paso del tiempo verás que esa sensación de dolor inicial valdrá la pena, por el resto de tu vida.

2- A veces suceden accidentes

Y no hay nada de malo en eso. El ser la persona que recibe o “estar abajo” durante el sexo implica también que de vez en cuando un poco de la naturaleza haga de las suyas.

Aunque quieras evitar hacer un desastre, lo más seguro es que las sábanas terminen con un poco de daños de vez en vez.

3- La práctica hace al maestro

Al principio tal vez te costó trabajo adaptarte; pero si reflexionas como era tu comportamiento o rendimiento al principio, en comparación de tu situación actual, te darás cuenta que has mejorado.

La clave es sentirte cómodo con tu cuerpo.

4- Comunicarse es esencial

Y no solo en el sexo, en todo sentido de la vida es importante mantener una comunicación frecuente y certera.

Así sea que quieras que tu pareja acelere o disminuya velocidad, agregue potencia o lubrique o lo haga con más o menos fuerza; hablar siempre es lo importante.

5- Puedes detener la relación sexual cuando así lo consideres

Tener la habilidad de pedir que alguien pare cuando así lo crees correcto se vuelve un básico en la vida de la persona que recibe durante una relación sexual. Así como tomas decisiones sobre las combinaciones que usarás o los proyectos que vas a presentar, también se vuelve válido pedir un twist durante la intimidad.

 

Otras formas de lubricar el culo

Muchas veces el sexo anal no se puede planificar y cuando surge pues hay que tener la mente ágil. Te enseñamos a improvisar para que no pierdas la oportunidad.

Con aceite de oliva

Es el lubricante natural por excelencia de toda la vida. Así que, si te da un apretón en un restaurante, ya sabes. No te olvides de llevarte escondida la aceitera. No vas a tener ningún tipo de alergia y recuerda echar muy poco, ya que es súper lubricante.

Con Nivea

¿Quién no ha vuelto de la playa rojo como una gamba?. Ese es el momento clave en el que tienes que actuar. Calentito por el sol y después de una buena dosis de caricias, será el momento de meter la mano en el bote de NIVEA y llevarla directa al culo. Recomendación: No dejes de besarle mientras lo haces, su reacción será mucho más llevadera. Después, con la misma mano pringa bien tu polla, dale la vuelta y con cariño, disfruta de la embestida.

Con yogurt natural

Sí, has leído bien, yogurt natural, alucinarás cuando lo uses para tus relaciones sexuales. Al estar frío de la nevera, te va a provocar una sensación brutal en el ano. Recomendación: Evita los yogures con trozos.

Con clara de huevo

¿Tienes dudas sobre el huevo para hacer sexo anal? Te invitamos a hacer un ejercicio: Cuando estés en tu cocina, coge un plato hondo y un huevo, cáscalo, hecha la clara en el plato y asegúrate de que no hay ninguna cáscara; cierra los ojos, mete las dos manos en el plato y empieza a imaginar en ese culo que siempre has querido follarte pringado con esta textura que estás tocando. Si después de este ejercicio, no se te levanta, es que te has dejado llevar por la situación y también le has añadido sal y pimienta.

Con saliva

Llegamos a al más natural, hipoalergénico y morboso de todos los lubricantes improvisados; la saliva. Cuando estás en plena lujuria sexual y de repente tu pareja dice: “-fóllame”. Será fantástico ver cómo te saliva bien la polla, después se escupe la mano y se la lleva al culo. Aunque la persona que tengas delante esté acostumbrada al sexo anal, nunca vayas deprisa, siempre al ritmo de él; se sentirá más cómodo y te lo dará todo. Recomendación: Al principio se tiene que empapar todo muy bien, ya que la saliva se va secando y puede molestar un poco a cualquiera de los dos.