Cuando leemos en los medios de comunicación expresiones como “comunidad LGBTI” muchas veces no sabemos a qué se refieren con todas esas letras. Para entender su significado ahí va una pequeña explicación de esas y otras letras:

Lesbiana

Las lesbianas son las personas que se identifican como mujeres y que sienten atracción sexual por otras mujeres. La palabra lesbiana se deriva de Lesbos, la isla griega que fue casa de la poetiza Safo en el siglo V a. C. (es decir que ella vivió hace poco más de 2 mil 500 años). La poca obra que tenemos de esta mujer describe la vida durante esa época y cómo Safo estaba a cargo de un grupo de mujeres para instruirlas. También se habla de los rituales de estas mujeres y de cómo se centraban en la belleza femenina y proclamaban su

Gay

Los gays son los individuos que se identifican como hombres que sienten atracción sexual por otros hombres. El término gay viene de la palabra en castellano “gaya”, que significa alegre o vistoso y encuentra su origen en el vocablo provenzal “gai”. Es también un anglicismo de origen occitano (y no del inglés). La palabra “gay” en inglés hacía referencia también a lo alegre y al mismo tiempo a lo atractivo.

Bisexual

Las personas que se identifican como bisexuales se sienten atraídos sexualmente tanto por los hombres como por las mujeres. Muchos de ellos reciben una discriminación distinta a la de gays y lesbianas ya que muchas veces se invisibiliza su preferencia sexual (mucha gente no se toma en serio la bisexualidad de otras personas y creen que son homosexuales reprimidos o personas “indecisas” lo que causa depresión en las personas bisexuales). Lo cierto es que hay un gran registro de comportamientos bisexuales en la historia de la humanidad como es el caso de la pintora Frida Kahlo o el mismísimo Julio César. Las personas bisexuales pueden expresar mayor preferencia por alguno de ambos géneros.

Travesti

Las personas que se identifican como travestis son las que se expresan y visten de acuerdo al género opuesto. Hay muchos tipos de travestismo (incluido el Drag que es la exageración de los atributos de alguno de ambos géneros) y en la historia se ha registrado este comportamiento tanto en seres reales como en personajes famosos de la cultura popular.

Transexual

Para los transexuales, su identidad no coincide con el rol e identidad de género que les fue asignados al nacer. Esto viene de la distinción entre sexo, género y orientación sexual. Mientras que hay personas que nacen con un tipo de genitales y se identifican como hombres, hay quienes nacen con el mismo tipo de genitales y se identifican como mujeres (incluso hay quienes tienen esos mismos genitales y se identifican con identidades no establecidas en esta dicotomía “hombre/mujer”, como es el caso de los Queer). Los transexuales asumen la identidad opuesta a la que les asignaron (en la dicotomía “hombre/mujer”) y pasan por una transformación que implica un cambio de sexo (es decir, de los caracteres sexuales primarios y secundarios). Un serio problema por el que pasan es el desconocimiento por parte de las autoridades de su nueva identidad y la falta de leyes que haga legal este proceso de transición.

Transgénero

El término transgénero hace referencia a las personas cuyas identidades de género son diferentes del género que se les asignó al nacer. A diferencia de los transexuales, los transgénero no necesariamente tienen la finalidad de hacer un cambio de sexo al adoptar otra identidad de género.

Intersexual

Las personas intersexuales cuentan con características tanto genéticas como fisiológicas del sexo masculino y femenino. Históricamente se les ha mutilado para que sus cuerpos se metan a la fuerza en la norma “hombre/mujer”.

Queer

Una persona que se identifica con la identidad queer, es aquella que piensa las relaciones, preferencia sexual, la identidad y la expresión de un género fuera de la heteronormatividad, es decir, no se rige por las imposiciones de género que parten del supuesto de que los seres humanos están limitados a la identidad de varón y mujer.

Asexual

La asexualidad se define como la falta de atracción o deseo sexual hacia cualquier persona. No es como el celibato, pues la asexualidad no se trata de una decisión sino que conforma parte de una orientación y una preferencia sexual.