El Principado de Mónaco es una isla en muchos aspectos dentro de Europa. De hecho, este país era uno de los últimos del Viejo Continente que todavía no habían dado el paso de legalizar las uniones civiles. Ahora, el Principado va a dar un paso de gigante en materia de derechos al legalizar las uniones civiles tanto de parejas heterosexuales como homosexuales.

Esta legalización ha sido aprobada por unanimidad en su Parlamento. Según se ha publicado en internet, el Consejo Nacional (la cámara legislativa monegasca), presentó este proyecto con el que se busca reconocer diferentes derechos a las parejas del Principado mediante un «contrato de vida común» y un «contrato de cohabitación.

Entre los derechos que se recogen en este proyecto se incluyen figuras como la cobertura sanitaria o resolver las situaciones que se producen en caso de muerte de alguno de los miembros de la pareja.

El presidente del Consejo Nacional, Stéphane Valeri, ha explicado que el proyecto de ley de legalización de las uniones civiles tiene como objetivo que «los derechos reconocidos a las parejas del mismo sexo o de sexo diferente sean reales y protejan verdaderamente a la pareja en las situaciones más difíciles de la vida».

Aún así, ha dejado muy claro que este contrato de vida en común será muy diferente del matrimonio y que no busca enfrentar o cuestionar esta institución, intentando tranquilizar de esta manera a la influyente Iglesia Católica, en un país en el que el catolicismo todavía es religión oficial.