La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas ha decidido dar un paso al frente para que el cine de Hollywood sea lo más diverso posible, y no solo en la forma, también en el fondo; es decir, delante y detrás de las cámaras. Para ello ha incluido en su reglamento ciertas premisas que asegurarán que las películas que aspiren a conseguir la estatuilla (o al menos la nominación) a Mejor Película se construyan con cimientos inclusivos. Eso sí, estos requisitos de representación, diversidad e inclusión no se exigirán hasta 2024, aunque irán implementándose progresivamente desde 2022. La iniciativa conocida como Academy Aperture 2025 estará basada en cuatro normas básicas de las que, al menos, habrá que cumplir dos. A saber:


Estándar A. Temática y narrativa de la película inclusiva

Al menos uno de los protagonistas o varios secundarios tienen que ser asiáticos, hispanos, negros, indígenas, originarios de Oriente Medio o del norte de África, nativos hawaianos o de otras islas del Pacífico o pertenecer a otra etnia minoritaria. Por otra parte, el 30% de los actores y actrices deben ser mujeres, personas racializadas, LGTBI+ o discapacitadas. Este tanto por ciento también afecta a que la temática del guion esté dedicada a alguna de estos colectivos.


Estándar B. Departamento creativo y equipo diverso

”Al menos dos de los puestos creativos (director de casting, director de fotografía, compositor, diseñador de vestuario, director, editor, peluquero, maquillador, productor, diseñador de producción, decorador, editor de sonido, supervisor de efectos especiales, guionista) debe pertenecer a un grupo con escasa representación”. En el apartado técnico tendrá que haber seis empleados que cumplan el estándar. En total, al menos el 30% del equipo deberá estar formado por mujeres, miembros de un grupo racial minoritario o etnia, LGBTIQ+ o discapacitados.


Estándar C. Crear oportunidades para acceder a la industria

Las distribuidoras y productoras deben ofrecer prácticas pagadas y oportunidades de trabajo a grupos de escasa representación. Mientras a las pequeñas empresas les bastará con contratar a dos de estos becarios, las más grandes deberán tener un número de empleados “sustancial y continuo”.


Estándar D. Desarrollo de la audiencia.

Los estudios deberán contratar empleados de grupos sociales o raciales con escasa representación en las áreas de marketing, publicidad, distribución y también para el rol de ejecutivo senior.