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Tag Archives: Sexo

Cárceles y sexo

En las prisiones estadounidenses se usa un término llamado “gay for the stay” para definir a esos hombres heterosexuales que se vuelven gays en la cárcel. ¿Puede un hetero cambiar su orientación sexual para adaptarse a las circunstancias y a la ausencia de mujeres heterosexuales con las que tener sexo? Un exconvicto hetero que pasó por prisión y cambió de acera durante su estancia allí relata con todo lujo de detalles los 5 motivos por los que los heteros se vuelven gays en la cárcel:

 

1 – Necesitas tocar y que te toquen

Distintos estudiosos han investigado la necesidad de tener contacto físico con otros seres humanos, un fenómeno psicológico demostrado. Las personas que no tienen contacto físico con otras (hablamos de tocar, abrazos, no necesariamente sexo gay) son mucho más susceptibles a sufrir depresión. Los hombres en la cárcel a menudo se dan palmaditas en la espalda, masajes en el cuello y a veces se abrazan para tener contacto con otros humanos. Pero a veces eso no es suficiente y en algunos ocasiones los presos buscan tener relaciones más físicas para satisfacer sus necesidades sexuales. El aburrimiento, la soledad y el deseo de tener contacto humano cambian a una persona después de tantísimos días aislado de la sociedad.

 

2 – Las conexiones y las emociones

Algunos hombres heterosexuales en la cárcel se aventuran a tener relaciones románticas con otros hombres porque echan de menos tener una conexión emocional e íntima con alguien. Y lo echan de menos tan desesperadamente que les da igual que sea otro hombre con el que compartir algo así. Aunque hay sexo gay entre hombres encarcelados, lo importante para muchos de ellos es tener alguien en quien confiar y que se preocupe por ti. En la cárcel es difícil encontrar a alguien a quien le importe tu vida, por lo que cuando tienes la fortuna de cruzarte con alguien así te agarras a él como un clavo ardiendo. Recordamos que no se trata de esclavos gays en prisión o relaciones forzadas, sino de hombres a los que la soledad les supera.

 

3 – La masturbación en grupo

En las cárceles más comunes los presos viven en pequeños dormitorios y se suele usar el último retrete del baño para la masturbación. El código que tienen es poner una toalla blanca sobre la puerta, con lo cual todos los presos saben que alguien está ahí dentro dándose placer a sí mismo. El problema sucede cuando hablamos de cárceles de máxima seguridad, en las que los presos viven en celdas con barrotes y no tienen ninguna intimidad. Algunos cuelgan una sábana para que nadie pueda verles al masturbarse, pero otras veces los hombres se masturban a la vista de todos y es muy común que se produzcan masturbaciones en grupo. Los heteros se excitan al ver a otros hombres masturbándose y empiezan a tocarse. Eso sí, no se habla de ello si no quieres tener problemas.

 

4 – Ganar dinero

En las cárceles de hombres existe la prostitución gay. Ganar dinero estando dentro de la cárcel para comprar determinados objetos es difícil. La mayoría de los encarcelados no tienen dinero y muchas veces sus familias no les mandan dinero. Por eso algunos deciden prostituirse y ofrecen sus servicios. El hombre encarcelado en Atlanta cuenta cómo haciendo una felación a un preso puedes ganar 5 o 10 dólares. El gay for pay en la cárcel existe, aunque tener relaciones sexuales completas por dinero es muy poco común. Predomina el sexo oral, consensuado y pagado. En prisión lo más frecuente son la masturbación, tocamientos y sexo oral gay. El sexo anal no es tan frecuente, salvo en violaciones o parejas gays que se forman en prisión, a veces entre heterosexuales que desarrollan vínculos afectivos muy fuertes con el paso del tiempo.

 

5 – Crear una familia

Cuando llegas a la cárcel estás solo y lejos de tus amigos y familiares, por lo que algunos hombres acaban formando su propia familia entre rejas. En las cárceles de hombres se crean grupos o bandas, familias en las que un preso de mayor edad imparte su sabidurías a los jovencitos con menos experiencia en la cárcel. Dentro de estos grupos a veces se prestan favores sexuales y se crean relaciones gays que casi podríamos decir que son un tanto incestuosas.

 

Lo que debes saber de los afrodisíacos

Mitos y realidades de los afrodisíacos…

MITOS

Primer mito

Se dice que la apariencia fálica de ciertos vegetales como la zanahoria o el pepino dio pie con la idea de ver algunos alimentos como afrodisíacos, sin embargo, esto no cuenta con un fundamento científico, así que se han descartado que funcione.

Segundo mito

Tu postre favorito de chocolate y fresas no va a conseguir que tu deseo sexual se dispare al instante, ni el helado de vainilla provocara orgasmos más intensos. No es del todo cierto. Lo que sí es verdad es que sus nutrientes, sus vitaminas y minerales pueden mejorar algunos aspectos de nuestro organismo, pero estudios realizados por neurólogos y sexólogos no establecieron aún una relación entre el consumo de ciertos alimentos y tu calentura sexual.

Tercer mito

Otra hipótesis dice que la dieta tiene una relación con la libido, esto debido a una falsa creencia de que las vitaminas y minerales, contienen algunos productos que estimulan el deseo sexual.

Cuarto mito

Otro mito señala que las vitaminas liposolubles presentes en el huevo podrían mejorar la eyaculación precoz; que el calcio del helado de vainilla crea orgasmos padrísimos y que el ácido fólico de los cereales integrales mejora la circulación de los genitales en el momento en que se tiene sexo. Esto aún sigue sin comprobarse.

 

REALIDADES

La realidad dice que no existe un alimento exclusivo que provoque o aumente el deseo o el placer, lo que sí es verdad es la existencia de componentes que nos ayudan a mejorar algunos aspectos de nuestra salud, por ejemplo: una base que tiene su dosis de realidad, es el hecho de que muchos afrodisíacos naturales, tienen la capacidad de producir en nuestro cerebro la secreción de las endorfinas, un estimulante natural que tiene la cualidad de alivia el dolor y que produce una sensación de bienestar, momentos en que nuestra circulación y el flujo sanguíneo corren mucho mejor. Esto pude ser aprovechado para que nuestros órganos sexuales sean estimulados con mayor facilidad. Otra realidad es que el cerebro es el mejor afrodisíaco natural, pues en conjunto con esos afrodisíacos naturales pueden generar situaciones donde el fin de una cena puede tener el resultado esperado. En resumen, es siempre nuestro cerebro quien tiene la llave para girar la cerradura del deseo y la libido.

Los alimentos que se han comprobado que pueden funcionar como afrodisíacos naturales son:

El ajo

Dejando de lado su olor, es un gran facilitador de la circulación sanguínea, perfecto para estimular los órganos sexuales.

El apio

Purifica y estimula la circulación, se dice que funciona mejor como afrodisíaco cuando se combina con remolacha. Mas allá de provocar deseo sexual, una ensalada con estas dos verduras es excelente para nuestra salud.

Sandía

Esta fruta contiene citrulina en su corteza, el cual es un componente que al momento de comerlo, se persona que ha cambiado de sexoforma en un aminoácido llamado arginina, que estimula la producción de óxido nítrico y relaja los vasos sanguíneos, lo mismo que hace la pastillita azul, o sea, el viagra.

Las legumbres y la soja

Este par ayuda a que las mujeres aumenten el nivel de estrógenos durante la menopausia por los fitoestrógenos que contienen, ideales para recargarse de energía y, en consecuencia, el deseo sexual.

Las ostras

Otro de los grandes mitos de los afrodisíacos, pero la realidad es que este alimento solo se dice que funciona por su gran parecido al órgano sexual femenino. Algunos dicen que las ostras están relacionadas con neuropersona que ha cambiado de sexomisores que favorecen la formación de hormonas sexuales, pero no hay ningún estudio científico que deje claro esto.

 

Curiosidades sexuales

En la antigua Grecia los hombres adultos que buscaban a un jovencito como amante eran hombres casados, con hijos, que solían frecuentar prostitutas. El gay maduro y el travestido eran considerados infames y castigados por la ley, que les impedía ejercer sus derechos como ciudadanos.

La cultura hindú considera la homosexualidad como algo negativo, de hecho los actos homosexuales están prohibidos en la India, aunque no el travestismo.

Los baños públicos eran un lugar de encuentro, y los intercambios de pareja eran muy utilizados. Como apunte original surge el amor platónico, que era el sentimiento, más espiritual que físico, que Platón sintió por su maestro, Sócrates; admiraba de él su inteligencia, su forma de ser… de ahí que hoy en día un amor platónico sea casi inexplicable por quien lo sufre. Por tanto, las relaciones homosexuales han estado presentes a los largo de toda la Historia.

Ocultas durante una época muy larga, que va del siglo X hasta el XVI, más o menos, en Francia se volvieron a retomar estas prácticas, pero eso sí, no con la libertad de a época clásica.

Por lo que a Oriente se refiere, las relaciones homosexuales han estado ahí latentes tanto en dinastías como en el pueblo llano. Aunque siempre llaman la atención las relaciones entre reyes y súbditos, etc. Incluso algunos dioses y divinidades tenían rasgos homosexuales.

 

Posturas sexuales a evitar

Estas son las posturas más peligrosas con las que corres el riesgo de que tu pene necesite una cirugía tras una fractura extremadamente dolora:

El pasivo arriba

En la postura en la que el penetrado toma el control y el activo se deja cabalgar, conocida por algunos como “el vaquero”, existe riesgo de fractura de pene. Usad lubricante.

El pasivo arriba de espaldas

“El vaquero inverso” tiene más riesgo para la entereza de tu pene por el ángulo de penetración.

A cuatro patas

Una postura muy popular, pero el ángulo también entraña peligro. Y si las dimensiones y la lubricación no son las adecuadas también ha riesgo de desgarro anal.

Posturas con movimientos contrarios

Si realizáis movimientos contrarios a la curvatura del pene del activo, ya sabéis que os la estáis jugando. Si el pasivo se mueve mucho tiene que ser consciente de hacia dónde tira el pene que tiene dentro para no hacer movimientos bruscos en sentido contrario.

Masturbándote

Sí, incluso tú solo tocándote en casa podrías romperte el pene si no tienes precaución. De hecho, la masturbación es la principal causa de fractura de pene. Hazte pajas, pero con cariño.

 

 

El rol del activo en el sexo

Ser activo es un gran poder y conlleva una gran responsabilidad, así que tienes que usar todas su habilidades para que vaya bien y el pasivo quede tan satisfecho o más que tú. Estos son algunos consejos sobre sexo para activos sin experiencia.

Preliminares

Tómate un tiempo antes de meterla. Dedícale un rato a ciertas zonas; labios, cuello, pezones, ingles… Otra cosa que no estaría de más es hacerle una felación, un beso negro o jugar un poco con su zona perianal. Acerca tu polla eracta y pasásela por ahí para volverle loco de ganas de tenerla dentro. También puedes introducirle uno o varios dedos para estimular su punto P y su próstata antes de la penetración.

Ritmo

El ritmo es muy importante. Tienes que saber cómo marcar el ritmo, entre las penetraciones lentas y las embestidas salvajes. Un buen empotrador sabe cómo hacerlo, cómo cambiar de una penetración lenta a una rápida. Lo normal es empezar despacito para no hacerle daño y que se vaya adaptando a tu miembro, para después ir incrementando la velocidad. Cuando la temperatura suba aumenta el ritmo, pero vuelve a bajarlo y vuelve a subirlo.

Profundidad

La profundidad es muy importante. Si no le penetras hasta cierto punto puede que no le guste, pero si solo se la metes toda de golpe y ya está ocurre algo similar. Prueba distintos movimientos, a meter y sacar, y descubre qué es lo que mejor os funciona. Quizás sean movimientos pequeños pero constantes, quizás sea meterla y sacarla por completo, quizás sea meter solo la punta y jugar un poco en la entrada. Cuando sientas que estás a punto de correrte intenta penetraciones más profundas para que ambos sintáis mayor placer.

Comunicación

La comunicación es fundamental. Usa palabras románticas, dile lo mucho que le quieres o lo mucho que le deseas, susúrrale cosas al oído, cuéntale lo feliz que te hace, etc..

Alabanzas 

Déjale saber al pasivo lo mucho que te gusta su culo, su pene, su cuerpo, su cara cuando se la metes, etc. Ten en cuenta que está en una situación vulnerable y deberías hacerle sentir lo más cómodo posible, deberías hacer que su confianza en ti sea plena y que no se produzca ninguna situación incómoda.