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Tag Archives: Sexo

Autosexual o el amor por uno mismo

Heterosexual, homosexual, bisexual, pansexual… Ahora llega ser autosexual y es un término que no encaja en ninguno de estos conceptos.

Así es. El término autosexual es considerado por muchos sexólogos como una desconocida orientación sexual. Todas las categorías usualmente hacen referencia a sentir atracción por otras personas, independientemente de su identidad de género. Ahora bien, ¿qué pasa si únicamente nos sentimos atraídos por nuestro cuerpo, por nosotros mismos?

Todos insisten en lo mismo: no hay que confundir el hecho de ser autosexual con ser narcisista. El concepto autosexual va más allá de tener una buena autoestima, quererse o mimarse con caprichos. Inclusive sobrepasa el placer que podemos experimentar con la masturbación. Porque no, no tiene que ver con disfrutar masturbándonos. Según ha publicado un conocido periódicoser autosexual es la capacidad de tener una relación romántica y sexual con nuestra persona.

La cadena de televisión británica BBC entrevistaba hace unos días a una mujer autosexual. Declaraba que llevaba años siendo autosexual en secreto. Detallaba con detalles su relación con ella misma, y el placer que le producía: «Me imagino tumbada desnuda en la playa, o recuerdo alguna vez en la que me toqué en el baño mientras mis compañeros estaban abajo. Si es otro el que me toca, simplemente no disfruto de la misma manera», aseguraba.

La sexóloga Emma Placer afirma que se trata de una nueva orientación sexual:  “Igual que los heterosexuales se sienten atraídos por personas de otro sexo y los homosexuales por personas del mismo sexo, los autosexuales se sienten atraídos por sí mismos”.

El teabagging

En el sexo los juegos previos son fundamentales. Masajes, caricias, besos, mordidas… todo es válido cuando se trata de elevar la temperatura. Y qué mejor que el sexo oral para disparar el erotismo. Hoy vamos a hablar de cómo complacer a tu chico y te presentamos el teabagging, la práctica sexual que centra toda la atención en los testículos.

El teabagging consiste en introducir los testículos en la cavidad bucal de la pareja sexual. Uno de los dos, en cuclillas o de rodillas, y con movimientos ascendentes y descendentes los acerca a la boca del otro. Mientras entra y sale de la cavidad bucal, con la lengua se va lamiendo y masajeando, incluso succionando.

Su nombre en inglés hace alusión a la costumbre de introducir los saquitos de té cuidadosamente, con leves movimientos de ascenso y descenso, en una exquisita taza de porcelana.

Esta practica resulta muy placentera ya que los testículos, la zona perineal y la región que separa los testículos del ano son muy sensibles al tacto y al sexo oral.

 

 

En la Grecia clásica tener sexo entre los soldados era habitual

De acuerdo con escritos que han sido trasmitidos a través de la antigüedad e investigados por historiadores, mientras más servías a tus semejantes, más fuertes crecían tus enlaces masculinos. En términos de supervivencia, la vinculación entre hombres se consideró de suma importancia. Quizá por ello, en la era de los espartanos la homosexualidad no se consideraba un pecado. De hecho, las relaciones íntimas entre hombres eran comunes y bien vistas por la sociedad.

Curiosamente, esto fue mucho antes de que naciera el cristianismo y en un momento en que la sexualidad humana no se veía a través del lente del prejuicio de hoy en día. Sobre el tema, los investigadores nos dicen que una vez que un hombre cumplía 20 años, era elegible para alistarse en el ejército espartano. Pero lo curioso era que los hombres del ejército debían ser siempre solteros, ya que a los hombres se les prohibía casarse hasta que cumplieran 30 años.

Los historiadores no están seguros de por qué existió esta regla, pero muchos creen que los líderes antiguos no querían que sus combatientes estuvieran cargados con familias. En cierto modo, esto tiene sentido. Es difícil empuñar una espada contra tus enemigos si tu cabeza está en otro lado. Debido a que no podían tener relaciones matrimoniales con mujeres, muchos hombres espartanos lograron satisfacer sus “necesidades” con sus compañeros soldados.

El espíritu militar de la antigüedad fomentó los actos homosexuales entre los combatientes, pues se creía que las relaciones íntimas fortalecían los lazos guerreros. En otras palabras, era más probable que confiaras en tus compañeros soldados y lucharas más para protegerlos cuando compartías una relación sólida con ellos.

En el caso de los Espartanos, a los hombres se les preparaba para el ejército desde los 7 hasta los 20 años, comiendo y ejercitando sus cuerpos para ganar volumen y masa corporal, altamente útil durante los combates. En Esparta, sólo los más musculosos entraban al ejército. Así las cosas, los soldados eran hombres monstruosos con enormes bíceps, enormes pectorales y enormes nepes… Y esto último no es exageración pues en aquella época se creía que los hombres con nepes “gigantescos” era guerreros naturales creados por los dioses.

Esparta finalmente caería del poder después de ser saqueada por los visigodos alrededor de 400 d. C. Pero su memoria permanece para siempre enraizada en los corazones y las mentes de las personas en todas partes. Si bien estos poderosos soldados a menudo son recordados por su fortaleza y coraje, debemos recordar que gran parte de su éxito estuvo directamente relacionado con los rituales de unión que tuvieron lugar entre los luchadores.

A diferencia de hoy, las relaciones íntimas entre hombres no era mal vista.

Cárceles y sexo

En las prisiones estadounidenses se usa un término llamado “gay for the stay” para definir a esos hombres heterosexuales que se vuelven gays en la cárcel. ¿Puede un hetero cambiar su orientación sexual para adaptarse a las circunstancias y a la ausencia de mujeres heterosexuales con las que tener sexo? Un exconvicto hetero que pasó por prisión y cambió de acera durante su estancia allí relata con todo lujo de detalles los 5 motivos por los que los heteros se vuelven gays en la cárcel:

 

1 – Necesitas tocar y que te toquen

Distintos estudiosos han investigado la necesidad de tener contacto físico con otros seres humanos, un fenómeno psicológico demostrado. Las personas que no tienen contacto físico con otras (hablamos de tocar, abrazos, no necesariamente sexo gay) son mucho más susceptibles a sufrir depresión. Los hombres en la cárcel a menudo se dan palmaditas en la espalda, masajes en el cuello y a veces se abrazan para tener contacto con otros humanos. Pero a veces eso no es suficiente y en algunos ocasiones los presos buscan tener relaciones más físicas para satisfacer sus necesidades sexuales. El aburrimiento, la soledad y el deseo de tener contacto humano cambian a una persona después de tantísimos días aislado de la sociedad.

 

2 – Las conexiones y las emociones

Algunos hombres heterosexuales en la cárcel se aventuran a tener relaciones románticas con otros hombres porque echan de menos tener una conexión emocional e íntima con alguien. Y lo echan de menos tan desesperadamente que les da igual que sea otro hombre con el que compartir algo así. Aunque hay sexo gay entre hombres encarcelados, lo importante para muchos de ellos es tener alguien en quien confiar y que se preocupe por ti. En la cárcel es difícil encontrar a alguien a quien le importe tu vida, por lo que cuando tienes la fortuna de cruzarte con alguien así te agarras a él como un clavo ardiendo. Recordamos que no se trata de esclavos gays en prisión o relaciones forzadas, sino de hombres a los que la soledad les supera.

 

3 – La masturbación en grupo

En las cárceles más comunes los presos viven en pequeños dormitorios y se suele usar el último retrete del baño para la masturbación. El código que tienen es poner una toalla blanca sobre la puerta, con lo cual todos los presos saben que alguien está ahí dentro dándose placer a sí mismo. El problema sucede cuando hablamos de cárceles de máxima seguridad, en las que los presos viven en celdas con barrotes y no tienen ninguna intimidad. Algunos cuelgan una sábana para que nadie pueda verles al masturbarse, pero otras veces los hombres se masturban a la vista de todos y es muy común que se produzcan masturbaciones en grupo. Los heteros se excitan al ver a otros hombres masturbándose y empiezan a tocarse. Eso sí, no se habla de ello si no quieres tener problemas.

 

4 – Ganar dinero

En las cárceles de hombres existe la prostitución gay. Ganar dinero estando dentro de la cárcel para comprar determinados objetos es difícil. La mayoría de los encarcelados no tienen dinero y muchas veces sus familias no les mandan dinero. Por eso algunos deciden prostituirse y ofrecen sus servicios. El hombre encarcelado en Atlanta cuenta cómo haciendo una felación a un preso puedes ganar 5 o 10 dólares. El gay for pay en la cárcel existe, aunque tener relaciones sexuales completas por dinero es muy poco común. Predomina el sexo oral, consensuado y pagado. En prisión lo más frecuente son la masturbación, tocamientos y sexo oral gay. El sexo anal no es tan frecuente, salvo en violaciones o parejas gays que se forman en prisión, a veces entre heterosexuales que desarrollan vínculos afectivos muy fuertes con el paso del tiempo.

 

5 – Crear una familia

Cuando llegas a la cárcel estás solo y lejos de tus amigos y familiares, por lo que algunos hombres acaban formando su propia familia entre rejas. En las cárceles de hombres se crean grupos o bandas, familias en las que un preso de mayor edad imparte su sabidurías a los jovencitos con menos experiencia en la cárcel. Dentro de estos grupos a veces se prestan favores sexuales y se crean relaciones gays que casi podríamos decir que son un tanto incestuosas.

 

Lo que debes saber de los afrodisíacos

Mitos y realidades de los afrodisíacos…

MITOS

Primer mito

Se dice que la apariencia fálica de ciertos vegetales como la zanahoria o el pepino dio pie con la idea de ver algunos alimentos como afrodisíacos, sin embargo, esto no cuenta con un fundamento científico, así que se han descartado que funcione.

Segundo mito

Tu postre favorito de chocolate y fresas no va a conseguir que tu deseo sexual se dispare al instante, ni el helado de vainilla provocara orgasmos más intensos. No es del todo cierto. Lo que sí es verdad es que sus nutrientes, sus vitaminas y minerales pueden mejorar algunos aspectos de nuestro organismo, pero estudios realizados por neurólogos y sexólogos no establecieron aún una relación entre el consumo de ciertos alimentos y tu calentura sexual.

Tercer mito

Otra hipótesis dice que la dieta tiene una relación con la libido, esto debido a una falsa creencia de que las vitaminas y minerales, contienen algunos productos que estimulan el deseo sexual.

Cuarto mito

Otro mito señala que las vitaminas liposolubles presentes en el huevo podrían mejorar la eyaculación precoz; que el calcio del helado de vainilla crea orgasmos padrísimos y que el ácido fólico de los cereales integrales mejora la circulación de los genitales en el momento en que se tiene sexo. Esto aún sigue sin comprobarse.

 

REALIDADES

La realidad dice que no existe un alimento exclusivo que provoque o aumente el deseo o el placer, lo que sí es verdad es la existencia de componentes que nos ayudan a mejorar algunos aspectos de nuestra salud, por ejemplo: una base que tiene su dosis de realidad, es el hecho de que muchos afrodisíacos naturales, tienen la capacidad de producir en nuestro cerebro la secreción de las endorfinas, un estimulante natural que tiene la cualidad de alivia el dolor y que produce una sensación de bienestar, momentos en que nuestra circulación y el flujo sanguíneo corren mucho mejor. Esto pude ser aprovechado para que nuestros órganos sexuales sean estimulados con mayor facilidad. Otra realidad es que el cerebro es el mejor afrodisíaco natural, pues en conjunto con esos afrodisíacos naturales pueden generar situaciones donde el fin de una cena puede tener el resultado esperado. En resumen, es siempre nuestro cerebro quien tiene la llave para girar la cerradura del deseo y la libido.

Los alimentos que se han comprobado que pueden funcionar como afrodisíacos naturales son:

El ajo

Dejando de lado su olor, es un gran facilitador de la circulación sanguínea, perfecto para estimular los órganos sexuales.

El apio

Purifica y estimula la circulación, se dice que funciona mejor como afrodisíaco cuando se combina con remolacha. Mas allá de provocar deseo sexual, una ensalada con estas dos verduras es excelente para nuestra salud.

Sandía

Esta fruta contiene citrulina en su corteza, el cual es un componente que al momento de comerlo, se persona que ha cambiado de sexoforma en un aminoácido llamado arginina, que estimula la producción de óxido nítrico y relaja los vasos sanguíneos, lo mismo que hace la pastillita azul, o sea, el viagra.

Las legumbres y la soja

Este par ayuda a que las mujeres aumenten el nivel de estrógenos durante la menopausia por los fitoestrógenos que contienen, ideales para recargarse de energía y, en consecuencia, el deseo sexual.

Las ostras

Otro de los grandes mitos de los afrodisíacos, pero la realidad es que este alimento solo se dice que funciona por su gran parecido al órgano sexual femenino. Algunos dicen que las ostras están relacionadas con neuropersona que ha cambiado de sexomisores que favorecen la formación de hormonas sexuales, pero no hay ningún estudio científico que deje claro esto.