Desde hace unos días el madrileño barrio de Chueca cuenta con una plazuela dedicada al colectivo trans, la plaza de la Memoria Trans. Se encuentra situada entre la calle San Gregorio esquina con la calle de San Lucas.

El acto de inauguración, presidido por la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, fue austero,  ya que sólo consistió en la colocación de una placa. Sin embargo, estuvo lleno de simbolismo por la peculiar situación política que vive Madrid y España en general por el auge de la ultraderecha.

Sin embargo la colocación de una simple placa para recordar el sufrimiento de los transexuales en España, está lleno de simbolismo. En primer lugar, porque es el primer acto de este tipo que se celebra en Madrid, y en segundo lugar, por la peculiar situación política que vive España por el auge de la ultraderecha.

La amenaza de VOX en Madrid de trasladar el Orgullo a la Casa de Campo, los ataques a la identidad de género o la libertad de cátedra,  han puesto en guardia a la comunidad gay.

En este sentido, la alcaldesa mencionaba la necesidad de evitar que en Madrid se vuelva al pasado. Una posibilidad real a tenor de las recientes encuestas que sugieren un vuelco político en el Ayuntamiento.

El colectivo transexual es uno de los más amenazados por el auge del extremismo. Los transexuales forman parte de un colectivo que sufre además una fuerte discriminación laboral, lo que en muchas ocasiones empuja a estas personas a trabajar en el mercado del sexo, además de otras situaciones indeseables. Las más inmediatas tienen que ver con las trabas administrativas para cambiar el nombre del DNI, el pasaporte o ver reconocidos problemas de disforia de género.

El acto sirvió también para reivindicar la necesidad de luchar contra los delitos de odio y contra los que consideran que la transexualidad es una enfermedad. En particular , ha sonado con fuerza el nombre de Alan, el joven de Reus que se suicidó hace 4 años por el maltrato escolar al que se veía sometido. De hecho, los representantes municipales mencionaron que inicialmente la plaza iba a llevar el nombre de Alan, aunque finalmente se decidió denominar al lugar “Plaza de la memoria trans” para reconocer a todo el colectivo.

Alan se suicidó una Nochebuena del año 2015 por el acoso que sufría en su instituto. La noticia fue un mazazo para el colectivo trans.